Cuando te levantas por la mañana, tu cabeza y esa vocecita interior comenzarán a decirte que debes revisar tus emails, sacar al perro afuera, llevar a los niños a la escuela, que no puedes llegar tarde al trabajo o simplemente que no tienes tiempo para dedicarte a ti misma. Sin embargo, ¿Qué pasaría si tan solo pudieras darte un momento para un pequeño ritual que mejorará tu salud?

La forma en que empiezas cada día es increíblemente importante. Ya sea que te desempeñes como profesora, escritora, entrenadora, mujer de negocios, instructora de yoga o simplemente madre, lo primero que haces por la mañana importa mucho.

Esta forma de pensar te invita a comenzar tu día enfocándote en rituales matutinos que ayudarán a tu cuerpo a alinearse con su ritmo natural y aumentarán tu autoestima y autodisciplina. El pequeño ritual que te proponemos incluir en tu rutina de la mañana es simplemente tomar agua caliente con limón. Una taza de agua y el jugo de ½ limón todos los días, durante un mes, bastarán para que notes cambios radicales en tu bienestar cotidiano. ¿Por qué?

  • Refuerza las defensas:los limones son ricos en vitamina C y potasio; el primer nutriente es excelente para luchar contra los resfríos y el segundo estimula el cerebro y las funciones cerebrales, además de que controla la presión arterial.
  • Equilibra el pH: la fruta es un alimento poderosamente alcalino por más de que tenga sabor ácido. Esto se explica porque el ácido cítrico no crea acidez en el cuerpo una vez que es metabolizado. Y un organismo mayormente alcalino es la clave para la buena salud.
  • Ayuda a perder peso:los limones aportan fibra de pectina, elemento que ayuda a combatir los deseos de atracones. Además está demostrado que las personas que mantienen una dieta más alcalina pierden peso más rápidamente. Por otra parte, cuando comienzas el día con el pie derecho te es más fácil continuar en el buen camino por el resto de la jornada.
  • Facilita la digestión:el agua caliente sirve para estimular el tracto gastrointestinal y la respuesta peristáltica (es decir, las olas de contracciones musculares que realizan las paredes del intestino para mover los desechos). Por su parte, tanto limones como limas ayudan a limpiar de toxinas el aparato digestivo; y por si fuera poco, son frutas ricas en vitaminas y minerales.
  • Actúa como un diurético natural: el jugo de limón ayuda a eliminar los materiales no deseados porque la fruta aumenta la frecuencia de orina. Como las toxinas son descartadas más rápidamente, el tracto urinario se mantiene saludable.
  • Aclara la piel:la vitamina C clarifica manchas y atenúa arrugas. El agua con limón contribuye a remover las toxinas del torrente sanguíneo, mejorando el aspecto de la dermis.
  • Hidrata el sistema linfático:tomar una taza de agua con limón prevendrá que te deshidrates pero además te mantendrá lejos de la fatiga adrenal. Cuando a tu cuerpo le falta agua, no puede desempeñar normalmente todas sus funciones; esto lo lleva a acumular toxinas, sufrir constipación, estrés y una larga lista de alteraciones.

    Las glándulas adrenales están situadas arriba de los riñones, y junto con la tiroides, se encargan de crear energía. Además segregan hormonas importantes como la aldosterona. Esta regula los niveles de agua y la concentración de minerales en tu organismo, ayudándote a mantenerte hidratada. Pero incluso las adrenales manejan tu respuesta al estrés. Así, si sufres deshidratación te verás enfrentada a problemas más severos.

Siguiendo este ritual, observaras todos los beneficios de sentirte muy bien y notarás como tu día es más productivo, te sientes mucho más ligera y mucho más saludable.

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